:: EXPERIENCIA CON EL MICROGEOPHAGUS RAMIREZI

 

Por: Geovanys Suárez Martínez, Urbano Noris, Holguín, Cuba.

Microgeophagus Ramirezi (Myers & Harry, 1948)

En el mundo del acuarismo, existen variedades de peces que cualquiera al verlas puede quedar cautivados con ellas, ya sea por su forma, color, hábitos de vida o simplemente, por la manera de reproducirse. Así fue mi primer encuentro con el Microgeophagus ramirezi, considerados como uno de los representantes más coloridos de la familia de los cíclidos. A continuación expongo los aspectos más importantes de mi experiencia en el mantenimiento y reproducción de este hermoso cíclido enano, que me ha traído mucha alegría y no pocos desvelos.

Mi historia con ellos comienza hace poco más de 1 año (2009), cuando de visita en casa de un amigo del hobby me muestra una pareja recién adquirida. El reflejo iridiscente en las escamas era muy intenso por la luz que entraba a través de un gran ventanal e incidía directamente en los laterales de sus peces, lo que no me hizo dudar en “hacerme” de una pareja. Esa noche pasé buen rato buscando en Internet información sobre la especie, así me sería sencillo mantenerlos y quizás algún día intentar reproducirlos. Luego de una semana, después de 2 horas de viaje ya contaba con un par de ellos.

Al llegar a casa los situé en un acuario de 30L, previamente acondicionado con agua de lluvia, plantas, un filtro de fondo y algunas piedras de río. En las primeras horas se comportaron asustadizos y la coloración era muy pálida debido al estrés del viaje. Les dejé caer algunos Tubifex, pero no les llamó la atención, al otro día arrojé unas larvas de mosquitos que comieron al momento. Desde entonces no les faltó una alimentación variada a base de alimento vivo. Mantenidos de esta manera, a los 17 días después tenerlos obtuve el primero de muchos desoves.

El mantenimiento del Ramirezi es relativamente fácil, siempre que se les proporcione buenas condiciones.

Les tengo ubicados dentro de la casa, en acuarios de 50x20x30cm. En el hábitat natural de estos peces el agua es ácida y blanda, oscilando entre 5.5 y 7 el pH. No dispongo de herramientas con los que pueda medir estos parámetros, pero años de experiencia con otras variedades de peces, así como los killis me han proporcionado conocimiento suficiente para mantener en buenas condiciones este elemento, para ello utilizo agua de lluvia y para acidificarla un poco, adiciono 2 hojas secas de almendros por cada 20L. Para hacerles sentir más a gusto intento recrear un paraje acuático natural con raíces de Caguairán, plantas sembradas en macetas: Higrophyla diformis, Lidwigias, Criptocorynas, Cabombas y algunas rocas sueltas sobre el filtro de fondo. El acuario está iluminado con una lámpara de luz fría de 20 Watts, del tipo Daylight. Una vez a la semana realizo cambios parciales del 25% del agua.

Los alimento dos veces al día, generalmente con comida viva: larvas de mosquito, Tubifex, renacuajos pequeños, Daphnias, alevines de Guppy y guajacones; en los periodos secos cuando escasea la comida, utilizo lombrices de tierra picada, caracoles Planorbis triturados y corazón e hígado de ovejas hervido y rayado. Este tipo de alimento es rechazado el primer día, luego lo van aceptando poco a poco.

En mi acuario comunitario conviven junto a otros peces pacíficos como: Pterophyllum scalare, Colisa lalia, Betta splendens, Hyphessobrycon herbertaxelrodi, Rivulus cylindraceus, Xiphophorus maculatus y Poecilia reticulata, donde se les puede ver nadando juntos muy cerca del fondo. Son peces tranquilos, pero se muestran un poco agresivos y territoriales con otros miembros de su propia especie, excepto con su pareja, por lo que mantengo sólo dos ejemplares por cada pecera pequeña. En recipientes con un fondo mayor a 70cm de largo he logrado tener 2 parejas sin problemas, colocando unas piedras y plantas en el centro que divida parte de los dos territorios. Lo curioso es que en ocasiones, han coincidido el mismo día con el desove.

Reproducirlos no es complicado, la vida corta de los Ramirezis les ha dotado de reproducirse siempre que el acuario reúna las condiciones necesarias en cuanto a calidad del agua y la alimentación adecuada.

Lo primero será formar la pareja, esto puede ser de manera natural o unir un macho y hembra determinados. Separando una hembra en un acuario acondicionado y 4 días después introducir el macho, al cabo de 2 a 3 días ya se habrán aceptado.

Para el desove tengo una pecera de 30L, con agua como la descrita anteriormente, sin arena en el fondo, algunas plantas, un filtro casero de aros plásticos y esponjas. Como medio para la puesta cuento con una loza de azulejo de 6x5cm situada en el fondo, cerca del cristal trasero del acuario; siendo este punto el de mayor preferencia por estos peces para el desove.

Todo comienza con la búsqueda del lugar para la puesta, limpian la loza y hacen un rito en forma de “picoteo” sobre ella. Es sin dudas, un momento de mucha belleza, despliegan sus aletas y exhiben su coloración más intensa.

El día de la puesta es visible el aparato ovopositor de la hembra. Los desoves han sucedido generalmente en las primeras horas de la noche, la deposición tiene lugar sobre la superficie lisa del pedacito de loza, extendiéndose poco más de una hora. Al terminar el desove, los padres se turnan para su cuidado situándose sobre la puesta y agitan sus aletas para hacer circular el agua entre los huevos.

En ocasiones, los padres se comen gran parte de la puesta, por lo que prefiero la cría artificial para garantizar un mayor número de nacimientos. Retirar la freza ha provocado ocasionalmente pequeñas peleas entre los adultos, que al cabo de 8 a 10 días han desovado nuevamente.

La puesta es colocada de manera vertical en un acuario de 4 litros, previamente llenado con ¾ de agua del acuario de los padres y con una aireación media. A este se le añade ¼ de tableta de Tetraciclina para evitar la proliferación de bacterias u hongos que puedan estropear los huevos. El antibiótico tiende a darle cierta tonalidad rosada al agua y crea una espuma densa en la superficie del acuario, algo de lo que no hay que preocuparse.

La eclosión ocurre entre las 48 y 72 horas, según la temperatura del agua. Al igual que otros cíclidos, los alevines caen al fondo donde forman grupos, permanecen coleteando sin cesar, culminando su desarrollo y alimentándose de su saco vitelino por un período de 5 días. Concluido este tiempo comienzan a nadar y es el momento de comenzar alimentarlos y bajar aun más la aireación.

Los alevines, inicialmente son alimentados con Anguilillas y nauplios de Artemia, aunque desdichadamente algunos mueren por no aceptar el alimento. A los 10 días de nadar los traslado a una pecera más grande, donde instalo un pequeño filtro de esponjas para mantener la calidad del agua debido a que las crías son muy sensibles a este factor. De esta manera podemos evitar el riesgo de perder toda la camada. Pasado los 12 días le agrego a la dieta Daphnia y larvas de mosquitos tamizadas acordes al tamaño de las crías, sin renunciar a la Anguililla y la Artemia, la cual suspendo 2 días después.

Durante este período, en días alternos, sifoneo el fondo del acuario con una manguerita fina eliminando el 30% del agua del acuario, así como todos los desechos y restos de alimentos. Luego repongo el agua usando el método de goteo para evitar cambios bruscos de temperatura o pH en el acuario.

Los alevines crecen a una velocidad sorprendente y con poca desigualdad de tamaño, llegando a medir 1cm de largo a los 30 días de nacidos. Alcanzada esta talla y edad pueden comer puré de Tubifex.

Entre el primer y tercer mes de vida, me encuentro ante la mayor dificultad en la cría de este pez, donde pierdo casi todos los alevines por razones desconocidas, para lograr una supervivencia de hasta el 30% del desove requiere mucha atención y cuidado.

Mi situación se les ha presentado a otros criadores de la zona y sufren el mismo resultado, no me atrevo a afirmar cuál es la causa de este desastre, porque no tengo elementos suficientes, pero tal vez se deba a un problema de consanguinidad. Hace varios años se vienen reproduciendo entre hermanos y no hay una renovación en la sangre, debido a que no ha entrado al país nuevos ejemplares. Esto provoca un deterioro genético en la especie, donde se nota con frecuencia el enanismo y la poca resistencia a las enfermedades.

Los colores comienzan a aparecer desde los tres meses de edad y van aumentando poco a poco hasta llegar a adultos. He observado que los peces que se han desarrollado en estanques al exterior presentan un colorido más intenso que los que han crecido bajo techo, por eso les proporciono un estanque espacioso, con mucha vegetación y que recibe la luz directa del sol al menos 2 horas al día.

A los 4 meses de vida comienzan a ser notables el dimorfismo sexual. En cuanto a la relación entre machos y hembras nacidos afortunadamente es bastante parejo, con una pequeña inclinación a favor de las hembras.

En general, los Ramirezis son unos cíclidos magníficos que poseen una de las coloraciones más espectaculares entre los peces, lo que hizo que me enamorara desde el primer momento que los observé. Su mantenimiento requiere de los conocimientos básicos del acuarismo y al menos haber reproducido otra variedad de cíclidos. Por los requisitos que demanda, hace que no sea una especie apta para un principiante.

Espero que mi experiencia sea de utilidad a quienes desean adentrarse en el mundo de este pequeño cíclido.

Bibliografia:

http://atlas.drpez.org
http://www.aquanovel.com
http://www.acuaristasdevenezuela.com.ve
http://www.aquaciclidos.net
http://www.elacuario.net

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