:: ALGUNOS CONSEJOS PARA COMENZAR EN EL ACUARISMO

Por Omar Iruela Gonzalez, Güines, La Habana, Cuba

Capítulo VI
“Las Plantas
"

CapítuloV: “La Iluminación”

Una pecera sin iluminación pierde mucho de su efectividad tanto ornamental como de equilibrio interno (algo que un acuarista siempre trata de lograr). Si algún profano a la materia lo duda, pruebe mantener su acuario a oscuras en la sala de su hogar todo el tiempo y verá como prácticamente no llama la atención a los visitantes, amén de perjudicar seriamente el desarrollo de las plantas del conjunto acuático.

La luz natural que pueda recibir una pecera en esa sala probablemente sea insuficiente y si la ubicamos al aire libre en un país tropical como el nuestro, será excesiva.

Por todo ello es imperativo el pensar en la luz artificial. Un tema complejo si se quiere iluminar con calidad. Esto se hace más difícil en Cuba por lo caro y escaso que resulta conseguir los tubos fluorescentes especiales para acuarios. Ahora recuerdo a mi querido amigo Pablo Siebers, todo un experto internacional en este tema, con sus consejos y pedagogía tan efectiva para enseñar iluminación.

Tarea difícil el intentarlo, pero trataremos de explicar esta materia pensando en dos públicos: el internacional, que lee nuestro boletín y tiene acceso a tecnologías de avanzada y el cubano, que mucho tiene que innovar y lo hace con calidad logrando resultados notables.

La luz fuera y dentro del agua
Esa maravilla que todos conocemos como luz solo existe dentro de nosotros, los seres vivos. Nuestros ojos son incitados por ondas electromagnéticas, en un rango de longitud de onda que va de los 380 a 780 manómetros. Los órganos de la visión cuentan con unos receptores muy sensibles, que reaccionan al ritmo de esas ondas captadas y el cerebro las traduce en imágenes que se reciben en blanco y negro, pero que los humanos y los peces pueden recibirlas también en color.

Estas ondas adicionalmente dan impresiones de claridad con un pico máximo en la longitud de 555 nanómetros (verde - amarillo). Por ello los fabricantes de lámparas tratan de concentrar la energía radiante en la zona verde-amarilla del espectro.

Debajo del agua la composición del espectro varía según la profundidad y calidad de esa agua. Si es clara y limpia absorbe primero las ondas rojas y naranjas, lo que lleva a que el espectro de luz sea más rico en azul y verde que en la superficie. En el océano las ondas azules llegan hasta unos 75 metros de profundidad.

En un agua abundante en materia orgánica verde y a 25 metros de profundidad han desaparecido todas las ondas azules y rojas (agua verde). En el Río Negro de Sudamérica, que debe su nombre a la gran cantidad de sedimentos que arrastra su cause, el agua tiene un tinte marrón oscuro.

Los peces, gracias a la evolución natural, han adaptado sus ojos al ambiente luminoso donde viven. Los peces marinos que habitan a cierta profundidad en áreas semioscuras de color azul frío, han desarrollado órganos de máxima seguridad para las ondas luminosas azules. Los que merodean cerca de la superficie son más sensibles a la luz azul y verde. El objetivo práctico es usar las células oculares sensibles al azul para ver que está ocurriendo hacia la profundidad y los órganos propicios al verde al observar hacia delante o encima. Súmele a eso los contrastes en la claridad.

Con las especies de agua dulce sucede parecido. Dependiendo de la zona geográfica y la calidad del agua del entorno, así encontraremos las adaptaciones visuales de los peces. Por ejemplo, los ojos del Guppy tienen mayor sensibilidad para el violeta, verde azul y verde amarillo. Las especies de aguas negras (Discos, Neones) utilizan sus ojos expertos en aprovechar las ondas luminosas rojas.

En un acuario, donde nadan varias especies juntas, es muy difícil trabajar para preferencias visuales individuales. Los seres humanos se adaptan con facilidad a los cambios de este tipo y creemos que los peces puedan hacer lo mismo. De todas formas recordemos que generalmente en un acuario hay casi siempre diferentes zonas de luz. En ello influyen la plantación, las rocas, los mangles y la profundidad del agua.

Relación Luz – Planta
Este vínculo es mucho mas fuerte pues la luz es vital como alimento diario de las plantas. Con las hojas captan la luz y sacan de ella la energía necesaria para desarrollarse.

La clorofila es el pigmento verde de los vegetales que convierte la energía luminosa en energía química, produciéndose la fotosíntesis.

En la noche cuando las plantas no disponen de la luz, queman una parte de sus reservas de hidratos de carbono, absorben Oxígeno (O2) del agua y liberan Dióxido de Carbono (CO2). Así obtiene la energía necesaria para elaborar otros productos (albúminas, grasas) que necesitan en su desarrollo. Durante el día toman CO2 y expulsan O2.

Las más recientes investigaciones científicas en el proceso de la fotosíntesis mostraron siempre de preferencias en el rojo y azul del espectro luminoso. Para plantas de hojas finas, aunque en hojas de mayor grosor la luz verde es absorbida con casi la misma efectividad que la azul y la roja. Estos resultados fueron tenidos en cuenta para desarrollar las lámparas GROLUX y FLOURA que brindan esos tonos morados al acuario.

En el caso de la luz solar su espectro cambia constantemente en dependencia de la hora, posición del sol, área geográfica, presencia o no de nubes, pero es innegable la enorme de energía que el astro rey proporciona a la vegetación terrestre y acuática.

Ninguna lámpara puede competir con la energía solar, pero usando técnicas de iluminación podemos satisfacer las necesidades básicas de la plantación de nuestro acuario. La mayoría de nuestras plantas de acuario provienen de países tropicales donde la duración del día es igual a la de la noche. En las peceras podemos alargar el día hasta 16 horas, pero no más allá. Una norma que he adoptado para el acuario de la sala de mi hogar es el encendido a las 8:00am y el apagado a las 10:00pm, para un total de 14 horas de luz y durante años me ha ido muy bien. Si su acuario tiene varias lámparas puede imitar un poco a la naturaleza y encender una al inicio del día y entre 11:00am hasta las 3:00pm mantener todas las lámparas encendidas. Esas horas de menor iluminación permiten descansar a plantas y peces.

Hay plantas que exigen mucha luz y otras que requieren mucho menos. Es posible en un mismo conjunto acuático mantener plantas con diferentes requerimientos lumínicos, si sabemos utilizar la decoración a nuestro favor creando zonas de luz y de sombra. Aunque nuestro próximo capítulo estará dedicado a las plantas, adelantaremos en la siguiente tabla las necesidades lumínicas de las especies más comunes en nuestros acuarios.

Tabla #1:
Necesidades lumínicas en plantas acuáticas de agua dulce

NECESIDADES LUMÍNICAS
TIPOS DE PLANTAS
1000 - 2000 mw/m
Cyptocorine
Vesicularia
2500 - 3500 mw/m
Acorus
Anubias
Aponogeton
Bacopa
Echinodorus
Nymphoides
3000 - 4500 mw/m
Ceratophylum
Egeria
Hygrophila
Lemna
Ludwigia
Riccia
Sagitaria
Heterantera
limnophila
4000 - 5500 mw/m
Didiplis
Egeria
Hydrocotyle
Miriophilum
Nuphar
Pistia
Salvinia
Vallisneria
5000 - 6500 mw/m
Alternathera
Lilaeopsis
7000 - 10000 mw/m
Nymphae
Piluaria

Además de conocer y tener en cuenta que no todas las especies de plantas necesitan la misma cantidad de luz otros factores influyen al momento de valorar como iluminar nuestro acuario. Dentro de ellos algo que no podemos despreciar son las pérdidas de luz en el agua.

Hay que tener en cuenta que el agua absorbe gran cantidad de luz. De hecho, estudios en este sentido han concluido que se puede perder hasta el 50% de la luminosidad a solamente 10cm de profundidad del agua. Para hacernos una idea real de esto pudiéramos recrear el siguiente gráfico.

Gráfico #1:
Pérdida de luminosidad por profundidad del agua

Dentro de las pérdidas hay que tener en cuenta la pantalla (donde se pierde un 25%), lo cristalina o no que este el agua (la que ha sido filtrada con turba absorbe mucha luz) y el envejecimiento de la lámpara.

Es posible que una lámpara fluorescente siga funcionando más allá de 12000 horas, pero ya no produce el mismo flujo luminoso, sino alrededor de un 30% menos. Por ello es recomendable cambiar las lámparas fluorescentes una vez al año aproximadamente. Si iluminamos nuestro acuario tenemos 5110 horas en un año con una pérdida en el flujo entre el 15% a 20%, que es más que suficiente.

Pablo Siebers ofrece una fórmula para calcular la luz que necesita el acuario (como lo hacen en Alemania y Holanda):

Gráfico #2

Donde:

  • L - Iluminación necesaria o deseada (según la Tabla No.1 para las especies)
  • - Longitud del acuario
  • A Ancho del acuario
  • R Rendimiento de asimilación de la lámpara (mw/w)
  • F Factores de compensación de pérdidas (Tabla No.2)

Tabla #2:
Factor de compensación de pérdida de luz en el agua

Altura del agua en cm
Agua limpia
Situación intermedia
Filtración sobre turba
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90
100
1,00
0,95
0,90
0,86
0,82
0,78
0,74
0,70
0,67
0,64
0,61
1,00
0,90
0,82
0,74
0,67
0,61
0,55
0,50
0,45
0,41
0,37
1,00
0,82
0,67
0,55
0,45
0,37
0,30
0,25
0,20
0,17
0,14


En esta fórmula influye muchísimo a la hora de calcular, el rendimiento de asimilación (R) porque con tantas marcas y modelos de las lámparas de acuario (Sylvania, Mazda, Osram, Phillips, etc.) se hace engorroso consignar la variable correcta, más para el acuarista cubano que ilumina sin tener generalmente a mano tubos fluorescentes especiales para acuario, ni los datos técnicos de los mismos.

Sobre los factores de compensación si podemos brindar una tabla que ayude al empeñado en calcular exactamente con la fórmula anterior.

Pongámonos dos ejemplo, si usted tiene el dato de rendimiento de asimilación de su lámpara, para calcular la luz que necesita su acuario.

Ejemplo 1:
Un acuario que tiene 1,25m de longitud, 0,50m de ancho y la altura del nivel del agua por encima de la gravilla es de 0,40m. Existe una tapa de cristal y por ser un acuario de tipo holandés hay muchas plantas que son de los géneros Cryptocorine, Vesicularia, Aponogeton, Ceratoperis, Echinodorus, Hygrophila, Ludwigia y Vallisneria. Con la lista de necesidades de luz de las plantas (Tabla No.1) decidimos que a la luz de crecimiento ideal para este acuario es de 4500mw/m . El agua no es amarilla, pero tampoco de una limpieza extrema, por lo cual empleamos la columna central de los 40cm de la Tabla No.2 o sea el valor 0, 67 para la variable F. Debo aclamar que dentro de F no solo entran los valores de compensación de la Tabla No.2, sino también el hecho de que el acuario tenga o no pantalla o tapa de cristal. Si no la tiene multiplique usted por 0,50 y si la tiene como en este caso, por 0,45. Queremos instalar lámparas GROLUX de Sylvania, cuyo rendimiento de asimilación es de 100.

El calculo sería:

Por supuesto que son necesarios 94watios, pero nunca se quede por debajo, trate de colocar 100 o 120watios, de acuerdo a la potencia de las lámparas.

Ejemplo 2:

Con lámparas colgantes Philips “SL R-AGRO” (lámparas fluorescentes compactas para horticultura) sin tapa de cristal, dondeRes 138.

Pero como esta fórmula muy buena y exacta no es posible aplicarla en Cuba por no tener todas las variables a mano, el aficionado medio puede calcular aceptablemente su necesidad de luz partiendo de 1,2watios por litros de agua siempre que la altura de la columna de agua del acuario no exceda los 45cm. Dicho de modo práctico un acuario de 80litros (según las dimensiones) precisa de 96w.

En lo relativo a los tipos de fuentes de luz que debemos usar, por supuesto que la mejor pero desafortunadamente difícil para los cubanos obtener, es la que proviene de los tubos especiales para acuarios.

¿Qué tenemos a mano? Las bombillas incandescentes que son de bajo rendimiento lumínico para las plantas, prácticamente sólo dan luz roja y amarilla y ni siquiera en la cantidad que precisan las plantas, además proveen demasiado calor y en estos tiempos de nuevos programas energéticos en Cuba han sido sustituidos de los mercados a favor de los fluorescentes por lo que cada día será mas complicado adquirirlas.

Las lámparas de vapor de mercurio, disponibles en tiendas comercializadoras de divisas, duran mas o menos dos años. Se les debe usar en acuarios que tengan 50cm o mas de altura, pues son de muy intensa luminosidad, por lo que su luz penetra mas profundamente en el acuario.

Para nosotros los cubanos los tubos fluorescentes corrientes son los más prácticos, accesibles y… adecuados. ¡OH, pecado! Gritaría algún experto acuarista extranjero (¡Que me perdone mi amigo Pablo Siebers!) pero es una realidad que muchos de los que hemos lidiado sin recursos con la iluminación, logramos resultados dignos combinando un tubo fluorescente común con una pequeña bombilla incandescente o aplicando trucos propios con la pantalla del acuario buscando eficiencia de la luz.

Para ello puede usted colocando en el fondo de la pantalla de iluminación papeles de aluminio, una tira que cubra la mitad de la tapa, otra de color rojo que abarque un cuarto de esa superficie y otra de color azul que cubra el cuarto restante. Las tiras de papel de aluminio deberán quedar fijas y bien estiradas para que reflejen los rayos emanados del tubo fluorescente dando color rojo y azul.

En la próxima entrega, hablaremos de las plantas por la importancia y vinculación de este tema con el que hoy hemos tratado.

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