:: ¡¡MUCHO CALOR!!

Por Omar Iruela Gonzalez, Güines, La Habana, Cuba

Aunque este artículo se redacta en el mes de Agosto y con un ventilador al frente no vamos a estar hablando de calentamiento global, efecto invernadero o de la negativa de Bush a firmar el protocolo de Kyoto, pero ciertamente en este tema del calor todo tiene que ver con todo.

Cuba siempre ha sido un país caluroso, hoy en día mucho más que hace 20 años atrás. Se siente en la piel y los adultos recordamos con nostalgia a los años 70 cuando en pleno diciembre los niños íbamos a la escuela echando humo por la boca al hablar.

Ahora en el ¿invierno? cubano no más de 15 días al año se reportan menos de 10°C y eso que quien les habla vive en una de las localidades más frías del país: Güines.

Sobre el acuario y la temperatura se ha escrito mucho si bien en el 99% de los casos es para hablar de su descenso y eso es comprensible no solo por los riesgos y enfermedades que el frío provoca sino porque la mayoría de los autores de los artículos de acuarismo provienen de países europeo, del norte de América o del Cono Sur de nuestro continente.

No más rodeos. Hablemos entonces del calor en nuestros acuarios, sus ventajas y peligros y como tratar de mantenerlo en límites razonables.

Se ha enfatizado mucho que los peces tropicales necesitan temperaturas elevadas, lo cual es cierto, pero es conveniente recordar que dentro de la gama de peces ornamentales disponibles en el mercado encontramos especies provenientes de aguas frías cuya temperatura ideal de mantenimiento oscila entre 10°C y 18°C , peces de aguas templadas que viven entre 19°C y 24°C y, finalmente peces de agua caliente habitando entre 25°C y 28°C. Esta situación se simplifica designando como peces de agua fría a los que viven por debajo de 24°C y de agua cliente a los que lo hacen por encima de esa cifra.

Ninguna especie tolera cambios bruscos de temperatura. Las fluctuaciones de temperaturas del día y la noche pueden variar de 3°C a 6°C, pero se realizan de forma gradual, razón por la cual los peces no son afectados mayormente. Al contrario de mamíferos y aves, que pueden mantener la temperatura de su cuerpo entre márgenes muy estrechos por procedimientos fisiológicos internos, es decir que no pueden regular la temperatura de sus cuerpos, sino que por el contrario sus cuerpos poseen la temperatura de su entorno. Esto hace que sean más sensibles a los cambios de temperatura que los humanos, por ejemplo.

La temperatura ejerce una influencia considerable sobre la vitalidad de los peces, su metabolismo, frecuencia respiratoria, digestión de los alimentos, crecimiento, maduración sexual y reproducción, y además sobre la concentración del oxígeno disuelto en el agua e incluso sobre el buen funcionamiento de las plantas acuáticas.

En la práctica mantener una temperatura estable en el acuario es más importante que cualquier otro parámetro. Un valor entre 24°C y 26°C será ideal, no obstante se puede mantener unos grados por debajo de esos valores, pero cuando las temperaturas alcanzan los 30°C pueden comenzar los problemas.

Pasemos a enumerar los cambios que ocurren con la subida de temperatura:

  • Estimula el sistema inmunitario de los peces de allí que cuando se enferman una de las primeras recomendaciones es elevar la temperatura.
  • Acelera el ciclo reproductivo de bacterias incluidas las del ciclo del nitrógeno.
  • Todos los procesos metabólicos y la frecuencia respiratoria se aceleran, lo cual se traduce en un mayor consumo de oxígeno de los peces.
  • El contenido de oxígeno disuelto en el agua disminuye conforme se eleva la temperatura. Lo expresado podemos observar en la siguientes cifras:
Temperatura °C
Cantidad de O2 mg/L
0
10
20
25
30
35
14.5
11.2
9.1
8.4
7.6
7.0
De ahí que las aguas frías contienen mayor cantidad de oxígeno disuelto y los peces que viven en esta agua sean grandes consumidores de oxígeno, por eso al ser colocados en aguas más calientes, además de sufrir por el cambio de temperatura, acusan falta de oxígeno y pueden morir por anoxia. En ellos es notorio el mayo esfuerzo que tienen que hacer para poder captar la cantidad de oxígeno a la que están acostumbrados.
  • Las bacterias nitrificantes también sufren por la menor concentración de oxígeno, lo cual interfiere con el ciclo del nitrógeno. Es decir a mayor temperatura menor transformación de amoníaco (NH3) a nitritos (NO2) lo que determina mayor cantidad de amoníaco perjudicial para los peces. La evaporación de este gas no alcanza a compensar su incremento.
  • Estimula la fotosíntesis de las plantas en su segunda fase (que es dependiente de la temperatura) hasta cierto nivel, que es de 30°C, pasado el cual la deprime porque se destruyen las enzimas que intervienen en esta fase y muchas plantas terminan por morir.
  • A mayor temperatura el anhídrido carbónico CO2 se evapora más rápido y sabemos que este gas es el alimento por excelencia de las plantas.
  • Algunos parásitos completan su ciclo reproductivo más rápidamente o se hacen evidentes a altas temperaturas.
  • Facilita el desprendimiento de malos olores que existan en el acuario.
  • El calentamiento hace que el agua circule dentro del acuario debido a que la caliente tiende a subir y la más fría de la superficie a bajar en un fenómeno llamado convección. En esta forma circula por el fondo agua más rica en oxigeno, que evita la descomposición del suelo.
Atajando el calor
La luz es una de las mayores fuentes de calor. Aunque a los tubos fluorescentes a menudo se les denomina como luces frías y menos derrochadores de energía como fuente de calor que los bombillos incandescentes, aún proporcionan bastante calor. En una tapa cerrada, los tubos pueden fácilmente alcanzar los 50°C y donde se utilicen varios tubos se puede generar un considerable calor.

Algunos acuaristas han adquirido bombas impulsoras internas en las tiendas especializadas en animales las cuales se sitúan a la salida del tubo del filtro de placa. En los casos de acuarios pequeños también puede ser una fuente de calor por estar en contacto directo con el agua.

El ingrediente final en una crisis de altas temperaturas es el aire caliente. Si a la luz brillante del acuario y una bomba interna al límite de los valores de temperatura le sumamos que la temperatura del aire esté a 27°Cpodemos tener dificultades reales y vamos a necesitar soluciones de emergencia.

Lo mejor es que no se nos recaliente el acuario que correr a tomar medidas para intentar enfriarlo y por suerte hay varios métodos para amortiguar los efectos del calor. La mayoría de ellos se deben considerar antes de montar la pecera, pero algunos se pueden aplicar a un sistema ya montado.

El más obvio sería ubicar al acuario en una habitación con aire acondicionado la mayor parte del día o dotarlo de un sistema de refrigeración propio especialmente diseñado (solución esta última que sinceramente solo he visto en revistas de acuario extranjeras). Ninguna de estas dos variantes es factible para casi ningún cubano, sin contar con lo que representaría para su factura eléctrica.

Otra estrategia a probar es cambiar el ciclo luminoso del acuario totalmente. De forma tal que las luces estén apagadas en las horas más calidas del día. Esto puede hacerse modificando el período de iluminación. Una forma sería encendiendo las luces por la mañana, apagando después durante unas horas alrededor del mediodía y entonces volver a encender. Sin embargo no es esta la alternativa más adecuada de iluminar. La razón de esto es que la mayoría de los animales utilizan el ciclo de luz día-noche para programar su reloj biológico, que en ellos regula su comportamiento y con dos períodos activos de luz en 24horas, se trastocará ese mecanismo mucho más que con un cambio total.

Considerablemente mejor que conectar por la mañana temprano reforzando poco a poco los efectos del calor externo, lo es encender las luces a la 1:00pm, porque su acción de calor sobre el agua lleva un tiempo de 2 a 3horas, resultando así que el posible efecto vendrá comenzando a sentirse alrededor de las 4:00pm cuando el calor ambiental pasó su pico máximo y tiende a descender. Aunque en la mañana veamos el acuario en una gran penumbra este método es menos nocivo que tener dos fotoperíodos.

Además de usar la luz en su favor algunos principios en el diseño pueden ser efectivos. Elegir un acuario grande ayudará, las masa de agua grandes son más difíciles de calentar que las pequeñas, por lo que las fluctuaciones de temperatura tendrán menos efecto.

La ubicación del acuario también es importante. Si es posible hay que elegir una habitación al Norte o al Este, con esas orientaciones la luz solar es menor y como otro efecto adicional, pensemos que un acuario bien iluminado ayudará a alumbrar una habitación oscura. Debe mantenerse la pecera lejos de refrigeradores, neveras y ordenadores personales, todos ellos pueden aportar calor.

Las luces halógenas colgantes son capaces de iluminar correctamente a peces y plantas y producirán menos calentamiento del agua que los fluorescentes, pero por supuesto tienen la desventaja de no poseer una buena estética.

En lo personal tengo en el mayor de mis acuarios un potente filtro de mochila y he percibido que el movimiento de circulación de la superficie del agua que provoca ayuda a disipar el calor desde que lo instalé.

Si las condiciones en el entorno donde se ubica el acuario son muy hostiles (habitación muy chica, poco ventilada y paredes en las que golpea mucho el sol) trate por todos los medios si no es posible cambiarlos de lugar, al menos mantener el mismo poco poblado y con un aireador permanente.

Existen otras cosas que podemos hacer si la temperatura supera los 28°C y los peces comienzan a estresarse, entre ellas:

  • Apagar las luces y levantar la tapa del acuario para conseguir una mejor circulación de aire.
  • Si es posible enfríe la habitación abriendo puertas y ventanas para ofrecer una mejor ventilación utilizando incluso un ventilador.
  • Aplicar directamente al agua bolsas plásticas llenas de hielo o poniendo hielo flotando en el acuario. En estos caso mucho cuidado de no alterar bruscamente los parámetros de calidad del agua o provocar un descenso rápido de la temperatura de más de 5°C lo que puede producir un shock térmico. Para que esto ocurra el acuario tiene que ser muy pequeño o usted ser muy exagerado aplicando hielo. Cuide a sus peces; todo con precaución y mesura.
  • Una opción final es hacer un cambio parcial de agua por otra más fresca.

Otro consejo para concluir. Junto al acuario, peces, plantas, filtro, vibrador, no se olvide de comprarse un termómetro, pues es lo único que le permite revisar si todo está bien o está a punto de echarse a perder.

Este aditamento es el auxiliar más barato que se encuentra en una de las tiendas especializadas en animales, muy duradero, cómodo de colocar y le ahorrará muchos dolores de cabeza en nuestro mínimo invierno y también no lo menosprecie, en nuestro interminable verano acuariofilo.

 

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